Programas de Radio
Miedo a expresar lo que se siente 19 Oct 2010 a las 15:00
Si el miedo está presente en la expresión de nuestros deseos, aprender las técnicas adecuadas será solamente una paso necesario para resolver nuestra carencia de asertividad. Pero no será suficiente, porque es preciso atreverse a emplear esas técnicas en la vida real. Para superar ese miedo existen técnicas específicas desarrolladas por la psicología clínica cognitivo conductual.En este enlace encontrarás una exposición de esas técnicas y en el "Curso Terapéutico de Aceptación I y II"encontrarás la explicación de las leyes que rigen nuestros miedos y ansiedades, además, contiene ejercicios grabados en audio para facilitar la aplicación práctica de esas técnicas.
Como estrategia y estilo de comunicación 18 Oct 2010 a las 15:00
Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no asertividad). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.
Las funciones del Padre y la Madre 15 Oct 2010 a las 15:00
Hay funciones y responsabilidades de la madre, sobre todo en las etapas tempranas, como son las de nutrición, las de entrenamiento doméstico, las de estimulación intelectual a través del juego, las de contención emocional inmediata, las de desarrollo de habilidades para la mediación, entre otras. Hay funciones y responsabilidades del padre, como son las de socialización, transmisión de recursos, conocimientos y acompañamiento para la inmersión en el espacio externo, el estímulo en el desarrollo de habilidades físicas (ya que el padre es quien naturalmente propone los juegos físicos de contacto con los hijos) y, a través de esto, el desenvolvimiento de capacidades individuales (por ejemplo, cuando el padre cumple estas funciones hay un mayor desarrollo en matemáticas y ciencias en las hijas y en literatura y áreas espirituales en los varones); también es función paterna la de dar cauces creativos a la agresividad natural sobre todo de los hijos varones y la de enseñar a competir con fines de superación y no de imposición.
Confrontar al hijo con una realidad esencial de la vida 14 Oct 2010 a las 15:00
Frustrar es educar, es confrontar al hijo con una realidad esencial de la vida: No se puede todo, las cosas no salen siempre como uno pretende, y esto no es una falla, una anomalía ni una injusticia. Es la vida real. Para vivirla con intensidad y plenitud, es preciso ganar en consciencia, tener noción y registro de sí, de los otros, de lo existente, del entorno. Tener consciencia también de que somos siempre parte de un todo que nos trasciende, que el horizonte de la vida pasa mucho más allá de nuestro ombligo. Para hacer este aprendizaje es necesaria la experiencia de la confrontación. No debemos entender esta palabra como sinónimo de pelea, de provocación, sino, como lo propone el diccionario, como la acción de estar frente a frente a con argumentos opuestos y averiguar las semejanzas y las diferencias de éstos. En la medida que hay una confrontación nutricia y funcional con la realidad, para la cual la guía de los padres es fundamental, se consolida el proceso de maduración. Madurar equivale a ganar en consciencia y, como escribió Jung, "la consciencia no llega sin dolor".
Educar no es adular 13 Oct 2010 a las 15:00
Educar no es llenarles a los hijos la agenda cotidiana con miles de actividades, cursos, prácticas deportivas y encuentros sociales para que no se aburran y para que no molesten. Educar no es adular. Educar, en el verdadero contenido del concepto, es, dice Moreno Castillo, frustrar. Tomando la cita de Rousseau que transcribí párrafos atrás, escribe el autor del Manifiesto: "Es razonable quien sabe dialogar, lo cual significa saber escuchar cuando se le habla en lugar de mirar para otro lado. Es razonable quien respeta el derecho de los demás (…) Es razonable quien no ensucia a propósito el suelo porque ha aprendido que los encargados de la limpieza no son esclavos. Es razonable quien reconoce cuando se equivoca y sabe cuándo tiene que rectificar y pedir disculpas. Todas estas cosas tienen un origen común que se llama buena educación". Como se advierte, son cosas que no se aprenden en la escuela (aunque se pueden reforzar en ella).